Corte Inglés


El encargo de la marca Lladró era la realización de expositores fáciles de montar, ligeros de peso, cubicaje reducido, flexibilidad en mensajes y exposición, potencia de corner y autonomía de iluminación.

El expositor consistía en un gran marco de aluminio desmontable. En su interior se colgaban los estantes según el tamaño de las piezas. Para aislar de la contaminación de otros productos, se colocaron telas en las traseras. La luz quedaba incorporada en la parte superior. Los mensajes se compusieron con letras sueltas imantadas que permitían formar distintas palabras. A los expositores se sumaron mesas y pequeños pedestales desmontables. Todo ello abrigado por una moqueta neutra que remarcaba en espacio.